sábado, 26 de noviembre de 2011

Capitulo 2. Lunes movido

1. Lunes movido.


     Al día siguiente me levanté para ir al instituto.  
Cuando me desperté, mi habitación estaba llena de mini-bolitas de agua flotando en el ambiente, hice caso omiso y salí del cuarto.
Ese día también iba a alucinar.
Baje las escaleras del piso corriendo porque ya era muy tarde y aún tenía que ir a casa de Tom.
¿Se lo iba a contar, me iba a creer?
Algo dentro de mí me decía que no.

-¿Qué tal por Hawai?.-Tom era un chico alto y rubio, el terror de las chicas.
-Pues ha sido un viaje muy aburrido, con muchas historias, y con mis padres. ¿Y tu por aquí, que?.
-Más o menos como tú, solo que sin padres. Emily no me ha cogido el teléfono en todo el fin de semana, que raro.
-Ahora averiguaremos por qué. Emily es Emily.

Cogimos el autobús camino al Notre Dame high school. 
Nuestras madres nos llevababan a ese colegio. 
Había desde los más pijos de Nueva York hasta nosotros.
El bus paró y recogimos a Emily.

-Hola chicos.-Venía con una cara pálida y de pocos amigos. Anti natural en ella.
-¿Te pasa algo Emily? No he sabido nada de ti este fin de semana.
-Lo siento, Matt. Ha sido un fin de semana muy movidito ¡Y no voy a dar explicaciones!.- Se puso muy alterada en el ultimo momento. Si supiese como fue el mío.
-No pasa nada. Yo este finde… pues.. me he aburrido mucho.
No podía contárselo, no se lo creerían.
-Hoy estamos muy raros todos, incluida Ashley.-Ashley es la novia de Tom.- Esta mañana la he llamado y me decía que tenía su cuarto lleno de plantas y gritaba como una loca. Las chicas están locas.-Emily le lanzó una mirada asesina.
-Emily, tu no.-Susurro Tom
-Eso espero Thomas.-dijo Emily con cara de pocos amigos.- Pues yo... emm..el viernes estaba en mi casa y toda mi habitación estaba patas arriba, y un montón de aire entró por la ventana. Cuando quise decírselo a mi madre llegamos y no había nada.-Sus ojos revelaban verdad, y lo suyo comparado con lo mío era de risa.
-Que cosa más extraña….-dijo Tom.- Pues a mi en Hawaii, la ventana de nuestro hotel amaneció llena de plantas enredaderas. No sé, el mundo esta loco.-
Entonces, me digne a contarles todo. Lo de la chica misteriosa y lo del Empire State.
-Vale eso es muy raro.-dijeron mis amigos a la vez.
-¡Pero os juro que es verdad! Todo fue muy rapido, mirad.-Les enseñe la herida que mi hize con la bicicleta.
-Bueno, ya hablaremos de ello, ahora unas horas en el infierno, o instituto como lo llaman.-dijo Tom con su encantador sentido del humor

Los pasillos de ese instituto eran diminutos. No podías fijarte en nadie, porque había tanta gente que era imposible.
Pero esa vez, sí me fije en alguien. La chica misteriosa me miró y sigilosamente se dio la vuelta y se perdío entre la multitud.
Me pare en medio de pasillo.
-¿Habéis visto a esa chica? ¡Era ella!
-¡Es Kate Firehair! Viene conmigo a Física.-dijo Emily.
-Pues es guapísima.-dijo Tom
-Y muy rara.-dijo Emily.- habla muy poco y el viernes ocurrió algo muy extraño. El mechero estaba roto y de repente lo tocó y salió fuego.
-El mundo está loco.-dijo Tom
-Eso ya lo has dicho antes.-replicó Emily y de inmediato la ventana del pasillo se abrió.
-¿Pasa algo?.-gritó Tom, mientras una planta de al lado se movía con gran impetu.
-¡Eso determina que tu cerebro solo hay una pradera con una oveja pastando!.-Un montón de aire entraba por la ventana y el ambiente estaba helado.
-Eso es una mentira, ¡mi cerebro no tiene eso! ¿A que  no, Matt?
-¡Basta ya! ¿No podéis llevaros bien ni un segundo?.- 
De repente, la ventana se cerró.
Siempre estaban igual si no era por una cosa era por otra. 
Creo que fui el único que se percato de ese suceso. El ambiente cogió calor poco a poco. 
Entonces, sonó el timbre y me largué hacia mi clase de Mates. Que alegria.

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