miércoles, 30 de noviembre de 2011

Capítulo 3: Diferente



  3. Diferente.


     En el recreo, me senté en el mismo lugar de siempre. En el otro lado de la cafetería estaba la chica misteriosa, con una mirada penetrante en sus ojos.
Y inesperadamente llegaron Emily y Tom.

-Perdónanos.-dijeron los dos
-Nos hemos pasado, y te juro que no va  a volver a ocurrir.

Los ojos de Emily suplicaban perdón. Y yo por supuesto se lo iba a dar, pero eran tantas discusiones. Por ejemplo mi último cumpleaños estuvieron a punto de llegar a las manos.

-Esta bien. Pero, Emily, me tienes que hacer un favor.
-Sorpréndeme.
-Tienes que presentarme a Kate.
-Oh, no. Eso no.
-Venga Emily, se lo debemos.-dijo Tom
-Matt, esa chica es muy rara y se cabrea muy rápido. No se que interés buscas en ella, pero allá tú.

Emily se levantó de la mesa y fue directa hacia Kate.
Al llegar a su mesa las chicas se rieron y cuando Emily dijo algo la sonrisa de la chica se esfumo. Emily agarró del brazo a Kate y la arrastro a nuestra mesa.
-Chicos, os presento a ¡Kate Firehair! Este es Tom, es tonto. Y este Matt es menos tonto.
-¿Qué maja es Emily, verdad?.-rió Tom, aunque la chica pasó olímpicamente de él.
-Hola Matt, creo que ya nos conocemos.-sonrío Kate
-Sí, solo me faltaba tu nombre.
-Perdona por marcharme aquel día, llevaba prisa.
-Se notaba. ¿Vistes lo que ocurrió en la calle?
Le estaba preguntando que si vió las serpientes de fuego y agua. Pero ella ponía cara extraña
-¿Qué ocurrió?
-Yo voy comiendo, que el tonto tiene hambre.-dijo Tom
-¿No lo vistes? Hum, déjalo.

O se hacía la tonta. O todo lo que ocurrió aquel día fue un sueño muy real.
Pasamos el recreo conociendo a Kate. Ella vivía en Massachusetts pero tuvo que mudarse a Nueva York por motivos familiares. Era aún más guapa, ojos marrones con destellos rojos al igual que su pelo. Su sonrisa era curva y siempre estaba muy roja.

-Podríamos quedar para ir a la bolera.-dijo Tom
-Por mi esta bien, ¿Y vosotros dos?

Kate estaba muy nerviosa. Por mí podríamos ir. Así podría tener más oportunidades de saber que ocurrió aquel día.

-Supongo que mi padre me dejara ir.
-Esta bien, a las 6. ¡Nos vemos allí!

                         ·                 ·                  ·

Estaba muy nervioso por que llegase la hora. Y una de las veces que estaba dando vueltas por mi cuarto el reloj marcó las 5:30 y cogí el autobús con Tom hacia la Bolera.
Al llegar nos encontramos con las chicas allí, entre ellas Ashley, la novia de Tom.
La Bolera estaba bajo tierra, y estaba vacía. Cuando entramos las luces se apagan. Suenan ruidos.

-¿Qué ha pasado?.-grito Ashley
-Es obvio que se ha ido la luz.-dije
-Que evidente, Matt.-terció Tom

Las luces explotaron y todos nos tiramos al suelo. Un montón de ruido y susurros recorrían el ambiente. Y de repente, una mata de hojas entró por las escaleras de la calle. Una llamarada de fuego salió de los tubos de bolos. De los grifos, un chorro de agua, y junto a la enredaderas de la puerta una corriente de aire entraban lentamente por la puerta.
Todo eso se dirigía hacia nosotros.

-¡Tranquilos, no os mováis!.-gritó Kate.
-¿Cómo me voy a mover?.-
Una planta enredadera se enroscaba el pie de Tom y de Ashley, junto a unas chispas de color verde.
El fuego se acercaba a Kate lentamente y enrollaba su brazo. El agua fría subía por mi pie junto a chispas azules.
El aire giraba alrededor de Emily.
Y nada nos hacía daño. No nos molestaba. Se estaba bien.
Era una situación rara, muy mágica. Increíble.
Las luces de colores estaban en la oscuridad y lo iluminaban todo. Y entonces, lentamente todas esas cosas se fueron del lugar.

-Esto es muy raro.-dijo Emily
-Tranquilos, no os asustéis.-dijo Kate
-¿Cómo no me voy a asustar, no acabas de ver lo que yo?.-gritaba histérica Ashley.
-Kate, ¿Sabes que ha ocurrido?.-le dije asustado a Kate.
-Matt, sois diferentes al resto de chicos. Los elementos os llaman. Sois Protectores.

1 comentario:

  1. ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh Esto es amor, puro amor.

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