Antes de empezar a leer, os recomiendo que escucheis esta canción, a mi me ayudó a escribir el capítulo.
5. Conversación a media noche.
En ese momento, la academia Sonmond estaba cerrada. La semana siguiente llegarían los nuevos Protectores, El señor Wasser nos llevo a dentro de la torre y nos proporcionó habitaciones hasta que se nos asignase una de las 4 familias.
Las 4 familias son, el Agua, el Fuego, el Aire, y la Tierra. Cada Protector es seleccionado para ir a una familia y todos viven en un mismo edificio situado en una casa, esta, está situada en cada extremo de la cruz.
Pasamos el día descubriendo la escuela. Primero fuimos a la estancia del Agua. Al llegar al final, la estatua representada era Aquantius la diosa del agua. Ese acantilado estaba lleno de olas que rompían contra la piedra.
A diferencia de la estancia del fuego, al asomarte por el camino había un mar de lava, y era fuego lo que adornaba la estatua de Fogus, el dios del Fuego. El entorno era muy calido y no me gustaba.
Cuando fuimos por la estancia del aire, hacía frío y corrientes, tornados y huracanes eran el paisaje de esa zona. La estatua de Ventus estaba abrazada de viento como todo el ambiente. Emily le encantaba el lugar, ella decía que quería pertenecer a esa casa.
La estancia de la tierra ya la visitamos todos, aunque era una de las más bonitas, su naturaleza y entorno era precioso. Cuando Tom y Ashley miraban el mar de árboles que había tras el acantilado unos rosales crecieron a su alrededor, ellos pertenecían a esa familia, la familia de los protectores de tierra.
Por la noche, hicimos un fuego al lado de la torre y cenamos allí. Después de cenar me aparté de grupo y me fui caminando hacia mi estancia. El camino era fresco y aguado. Yo pertenecía a esa familia.
Todo lo ocurrido había sido una locura, todo tan rápido. Detrás mía había alguien, era Kate. Cuando llegué al borde del acantilado me senté y ella se sentó a mi lado.
-¿Qué tal te sientes?.-dijo Kate
-¿Ahora si que me hablas?
-Matt, lo siento, tenía que traeros aquí con vida, estaba nerviosa perdona…
-Pues me siento extraño, no se si lo que soy es un don o es un castigo.
-Cuando empieces a potenciar tu elemento te darás cuenta de que es un don, es algo… mágico.
-Pero ¿Y si no quiero ser esto, si quiero ser un chico normal?
-Tienes que aceptar lo que eres… Yo llevo toda la vida sabiendo lo que soy, y soy feliz. Mi vida sigue siendo la misma…-Kate tenía los ojos con lagrimas.
-¡Pero para mí esto es un cambio! Perdona Kate… no debería ponerme así
Ella apoyo su cabeza en mí cuello y habló
-Cuando era pequeña vivía con mi padre. Mi madre murió el día que nací, un día discutí con mi padre. Un incendio quemó toda la casa y mi padre murió en el. Yo no sabía lo que había pasado hasta ahora… y yo sé, que si vengo a esta escuela eso no va a volver a ocurrir.
-Tranquila, eso no fue tu culpa, tranquila.-La agarré y la di un abrazo. Ahora me sentía peor. Verla llorar me torturaba. Cuando la tenía abrazada mi cuerpo estaba raro, nervioso, como la vez que nuestras manos se tocaron, pero se estaba bien. Mientras, el sol se estaba metiendo a lo lejos del mar.
-Venga Kate, si hace falta que te ayude en lo que sea, que sepas que siempre voy a estar aquí, ¿Vale?
-Gracias Matt, eres un gran chico… aunque ni tú ni yo deberíamos… ser amigos…
-¿Y eso por que es?.-dije
-Una antigua ley prohibía que protectores de diferentes elementos estuviesen juntos para no causar problemas al mundo. Tan solo pueden relacionarse entre sí protectores de un mismo elementos
-Pero eso es absurdo, estoy seguro de que Tom es protector de Tierra y Emily del Aire, ¡Y son mis amigos desde que tengo memoria!
-No pasa nada por que estéis juntos, pero debéis tened cuidado…-Ella me estaba mirando a los ojos-
-Entonces después de todo, ¿No voy a poder ayudarte?
-Yo no te voy a decir que no.-sonrió-Intentaremos sobrellevarlo, yo soy Fuego y tú eres Agua, es una mezcla muy difícil. Ahora, vámonos de aquí, tanta agua me está mareando.
Poco a poco la luna oscureció el lugar. Unas chispas de luz llegaron desde la torre a iluminar el ambiente.
Esa ley antigua no me iba a separar de mis mejores amigos por nada del mundo. Kate y yo nos quedamos un rato más viendo la estrellas. A las 12, el señor Wasser vino y nos dijo que volviésemos a la torre.
Desde el primer día que la vi, supe lo que sentía por ella. Ese día me dí cuenta de lo mucho que quería a Kate Firehair. Y que, con razón de más, iba a seguir apostando por su amor.
















