domingo, 4 de diciembre de 2011

Capítulo 4: Academia de Protectores: Sonmond.

  1. Academia de Protectores: Sonmond.


     Cuando me dí cuenta de la tontería que había dicho, reaccioné y hablé.
-¿Qué clase de tontería es esa, Kate?-Lo intenté decir con el mejor tono posible.
-¡No es ninguna tontería!.-Kate me lanzó una mirada asesina.-Todos nosotros somos protectores, debemos aprender a dominar nuestros elementos. Yo soy capaz de dominar el fuego.
-Enséñamelo, quémame el pelo  y entonces me lo creeré.-dijo Ashley. Kate la miró, cerró los ojos y se rió, entonces,  de las puntas de Ashley salieron chispas rojas y se prendió.
-¡MI PELO! ¡ERES UNA BRUJA, PARA!
-Tranquila, rubita, ya pasó.-dijo Kate riendose
      Todos estábamos con una cara de tontos al ver lo sucedido, pero para no estarlo.
-¿Y que se supone que tenemos que hacer con nuestros ‘‘poderes’’?-Emily hizo una pausa en la última palabra.
-Por ahora tenemos que ir a Sonmond.-dijo Kate
-¿Son que?.-dijo Tom.-¿Qué es eso un lugar para unos raros como nosotros?
-No somos raros, somos especiales. Sonmond es una academia para chicos como nosotros. Allí se fomenta el buen uso de los Elementos. Deberíamos partir, ellos estarán al venir…
-¿Ellos, quien?.-dijo Emily
-No es momento para decirlo. Seguidme

     Salimos de la Bolera corriendo. Seguimos a Kate tras las calles. Mientras corríamos, recordé las historias que me contó mi abuelo, él. me decía que era capaz de controlar el agua, ahora, esas tonterías cobraban sentido.
Kate solo miraba hacia atrás y corría. De repente un gran viento nos zarandeó a todos. Toda la calle estaba llena de viento y no se podía andar. Los periódicos y hojas volaban por el aire.
Un banda de chicos estaban al final de la calle provocando aquel tornado, que estaba convirtiéndose en huracán.
Escapando del viento, llegamos a un callejón y paramos.

-¡Agarraos de la mano!.-gritó Kate. Estaba muy nerviosa, todos lo estábamos.
-¿Para que nos vamos a agarrar?.-gritaba Tom
-¡Hacedlo ya! ¡Cerrad los ojos, pensad en buenos momentos,  relajaos, pensad en vuestro elemento favorito!

     Hicimos lo que nos dijo. Nos agarramos de la mano. Oía el huracán acercarse. Pensé en los buenos momentos del verano, en mis amigos, en mis padres, en el agua, en Kate. Y entonces, en mi mente una gran ola de agua se acercaba a mi me envolvía. No notaba las manos de mis amigos, me sentía volando por un mar de agua.
         De repente caí en un lugar. Estaba mareado, al recobrar el conocimiento abrí los ojos lentamente y identifique el lugar donde estaba. Me levanté.
       Me hallaba solo, estaba en un lugar gigante. Era como una isla. El suelo era de piedra y tras de mí había una estatua gigante. La estatua era de piedra, era una mujer. La estatua tenía las manos abiertas y entre ellas una bola de agua gigante flotaba.
       A lo lejos se  veía una torre altísima, se podría decir que llegaba a las nubes. En el suelo las piedras creaban un mosaico azul, eran olas.
       Decidí caminar. Estaba en una isla gigante, las olas rompían contra el acantilado y había un camino que iba hacia la torre. Lo cogí. El paseo era de piedra, la isla tenía forma de cruz, y yo iba por uno de las 4 partes de la cruz.
       Llegué a la torre, era de piedra también y una puerta gigante era la entrada a ella. Miré a mi alrededor, en uno de los 4 caminos llegaba alguien corriendo, era Emily.

-¡Matt! ¿Dónde estamos, donde están los demás?.
-No tengo ni idea, pero este lugar es precioso, ¿Qué hay allí?.-Señalé el camino de donde venía ella.
-Pues es un círculo sin salida, está lleno de corrientes de aire y hay una estatua,  allí estaba… a gusto.
-De donde vengo yo es igual, solo que allí había olas. Debemos buscar a los demás ¿Cogemos ese camino?.-Mi mano apuntaba un camino lleno de árboles, los bordes del otro camino estaban llenos de fuego.
       Emily asintió y caminos hacía allí.
El lugar era bonito y olía bien. Estaba lleno de todo tipo de plantas, todos los verdes posibles. Al llegar al círculo encontramos una estatua también y en vez de agua o viento, más árboles y piedras.  
        Tom y Ashley estaban mirando la estatua de un hombre. La estatua estaba abrazada por raíces y árboles.
Nos acercamos donde estaba la pareja, ellos seguían a su rollo.
-¡Chicos, eo! ¡Estamos aquí!.-gritó Emily. Los dos reaccionaron y nos miraron.
-Ups, perdón. Emm.-dijo Tom
-Necesitábamos un momento de intimidad.-dijo Ashley
-Se nota.-dijo Emily. Detrás de nosotros estaba Kate, llegaba con un hombre.
-Kate, ¿Quién es este tío?.-dije. No me hizo ni caso, estaba enfadada conmigo. El hombre habló.
-Protectores, estáis en la Academia Sonmond. Ahora volveremos a la torre del sol para inscribiros en la escuela. Me llamo Hyron Wasser, soy el director de Sonmond. ¡Bienvenidos!

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